martes, 14 de noviembre de 2017

Pese a haber ido por adelante en el marcador durante casi todo el partido

Pese a haber ido por adelante en el marcador durante casi todo el partido, la Selección de España empató 3-3 ante Rusia en un duelo amistoso en el que destacó Sergio Ramos, quien marcó un doblete desde el punto de penal.

Si Ramos fue de lo más rescatable de España, el jugador del partido fue sin duda el ruso Fiódor Smólov, quien también anotó dos goles, pero en jugada y ambos de bellísima factura.

Debutó Suso en el equipo de Julen Lopetegui y pudo ser un día redondo para España, que nunca ha ganado en territorio ruso o soviético, donde había jugado antes solo una vez, en 1971, con derrota ante la URSS 2-1.

Ni el frío ni la nieve, que cayó horas antes sobre la ciudad, fue un problema, ya que el techo retráctil del impresionante San Petersburgo Arena convirtió el estadio en una sauna con más de 20 grados de temperatura.

En la primera jugada con criterio de España, el balón llegó a la banda izquierda, donde Asensio se sacó de la chistera un centro medido a la cabeza de Alba, que se encontraba sorprendentemente libre de marca en la posición de delantero centro y que remató al fondo de las mallas al minuto 9.

A partir de entonces, una España que jugaba totalmente de blanco se hizo con el control del balón y no lo soltó hasta el descanso.

Sólo Dzagoev, el cerebro del CSKA, logró poner en apuros a la Roja con alguna finta o pase entre líneas, pero Piqué y Ramos estuvieron muy atentos.

Los rusos se metieron ellos mismos el segundo gol con una mano voluntaria de Kuziaev al borde del área grande y el árbitro no dudó en señalar penalti.

La pena máxima fue convertida por Ramos, pese a que el portero ruso aguantó todo lo que pudo ante el intento de "paradinha" del defensa del Real Madrid al 35'.

Pero en un despiste español en una jugada en la que los rusos rozaron por dos veces el fuera de juego, Smólov marcó tras recortar a Piqué y soltar un latigazo con la zurda ante el que nada puso hacer De Gea al 41'.

A partir de ahí pasó los peores minutos el equipo español, al que los pases cruzados sorprendían siempre descolocado.

Ante la alta presión rusa, Lopetegui decidió sacar a Illarramendi, mucho más preparado para un partido físico que Iniesta.

Con todo, los rusos volvieron a castigar la relajación de la zaga española y tras un rebote afortunado a pase de Zhirkov, Miranchuk marcó en un disparo a bocajarro al 50'.

Pero los locales se equivocaron una vez más al cometer un penalti innecesario sobre Ramos, quien pareció más un forcejeo, y que volvió a transformar el futbolista del Real Madrid al 53'.

Rodrigo pudo sentenciar tras un pase en profundidad, pero su disparo fue despejado por el guardameta local.

Rusia no perdonó el regalo y en otro error de control de España, en este caso de Asensio, los rusos se plantaron en el borde del área española y de nuevo Smólov superó a De Gea con un fenomenal disparo al 70'.